CucharaSaturada

Lo último en Fragmentosdelibros.com

NUEVAS INCORPORACIONES

Enlaces directos en las imágenes

Fragmentos de Mountolive.
Lawrence Durrell
Fragmentos de Mountolive. Lawrence Durrell

Cuatro Relatos de Relatos de lo inesperado.
Roald Dalh
Cuatro Relatos de Relatos de lo inesperado. Roald Dalh

Final de La llamada de lo salvaje.
Jack London
Acceso directo al Final de La llamada de lo salvaje. Jack London

Fragmentos de El ladrón y los perros.
Naguib Mahfuz
El ladrón y los perros de Naguib Mahfuz. Fragmentos.

 

 

NUEVAS PORTADAS
Fragmentos de El Jardín de la pólvora
Andrés Trapiello
Fragmentos de El Jardín de la pólvora de Andrés Trapiello

Fragmentos de La nada cotidiana
Zoé Valdés
Fragmentos de La nada cotidiana de Zoé Valdés

Fragmentos de Confesiones de un ganster económico
John Perkins
Fragmentos de Confesiones de un ganster económico de John Perkins

Comienzo de Crónica de una muerte anunciada
G.García Márquez
Comienzo de Crónica de una muerte anunciada de G.García Márquez

DedoIndice

 

Fragmentos de libros.  ¡ABSALÓN, ABSALÓN! de William Faulkner  Comienzo I:

Nuestra portada:
  RamasCaricatura725
-------- VOZ DE LA FOTO. IMAGEN PROVISIONAL. -----------
Texto pendiente.
Texto pendiente.
  
Imagen provisional.   © LCJ  

Edit:  RBA  www.rba.es 

Comienzos de libros

I

   Desde poco después de las dos hasta la puesta del sol de aquella larga, silenciosa, cálida, aburrida y muerta tarde septiembre, permanecieron en lo que la señorita Coldfield seguía llamando «el despacho» por haberlo así llamado su padre: una habitación calurosa, oscura, sin ventilación, cuyas ventanas y celosías continuaban cerradas desde hacía cuarenta y tres veranos, porque, allá en su niñez, alguien opinaba que el aire en movimiento y la luz producen calor, mientas que la penumbra resulta siempre más fresca. A medida que el sol daba más de lleno sobre ese costado de la casa, la habitación se iluminaba de rayos horizontales y amarillentos que dejaban ver innumerables partículas de polvo. Quentin pensó que serían, sin duda, escamas de la viejísima pintura descolorida, desprendidas de la madera resquebrajada y empujadas hacia el interior por una fuerza semejante a la del viento...

...

Continuar comienzo  de "¡Absalon, Absalon!"

Comparta, si lo considera de interés, gracias:     

          Contáct@ con

 fragmentosdelibros.com 

     FormContacto

         

             El Buda lógico

ElBudaLogico Servi

         

                      Usted

UstedModulo

         

© 2020 fragmentosdelibros.com. Todos los derechos reservados. Director Luis Caamaño Jiménez

Please publish modules in offcanvas position.