RotuloLosfragmentos

Lo último en Fragmentosdelibros.com

NUEVAS INCORPORACIONES

Las tres misas rezadas. Cuento
de Alphonse Daudet
Las tres misas rezadas de Alphonse Daudet. Cuento

El elixir del reverando padre Gaucher, Cuento
de Alphonse Daudet
El elixir del reverando padre Gaucher de Alphonse Daudet. Cuento

Cartas desde mi molino, Fragmentos
de Alphonse Daudet
Cartas desde mi molino de Alphonse Daudet.  Fragmentos

Ante todo no hagas daño. Comienzo
de Henry Marsh
Ante todo no hagas daño. Henry Marsh. Comienzo

NUEVAS PORTADAS
Crematorio. Fragmentos
de Rafael Chirbes
Crematorio de Rafael Chirbes. Fragmentos.

Bartleby, el escribiente. Fragmentos
de Hermann Melville
Bartleby, el escribiente. Hermann Melville. Fragmentos

Jakob von Gunten. Comienzo
de Robert Walser
Jakob von Gunten. Robert Walser. Comienzo.

El pato salvaje. Final
de Henrik Ibsen
El pato salvaje.  Henrik Ibsen. Final.

NosotrosLosMalditos
               Artículo Destacado:
    Sobre Nosotros Los malditos 

DedoIndice

 

Fragmentos de libros. LA NADA COTIDIANA de Zoé Valdés   FRAGMENTOS  (I):

 

NUESTRA PORTADA

CabezaManiqui800

Maniquí. Madrid Rio. Madrid.   (Img.: LCJ)

Tres ventanas abiertas confirman que el mar existe. Y si él existe yo estoy sentada al borde de la cama, como cada mañana, bebiendo sorbito a sorbito un café retinto y amargo que hace unos minutos era polvo y ahora es líquido. ¿Cuánto hace que comencé esta ceremonia matinal? Beber café contemplando el mar, como si las olas fueran fragmentos de vida. El agua es una atracción lenta, una serenidad máxima, un espanto curioso que sosiega. Hace infinitos amaneceres que hago lo mismo, atravesar la espuma con la carne hierática mientras el alma me susurra que ella existe, como el mar. Como el mal del desequilibrio. Dentro de mí, igual que en cada sitio de la tierra, se hizo añicos el equilibrio. Nada me aterra y todo declara que el terror abunda. Debe de haber un secreto excepcional que los dioses escondieron bajo quién sabe qué banal forma exterior, obligándonos a creer en ellos y a pensar que somos instrumentos de exquisita utilidad para controlar la eterna búsqueda de una coherencia o perfecta armonía entre lo infinito y lo efímero. Para los dioses ser hombre es un don que regalaron demasiado aprisa. Y el gran misterio, ¿a quién entonces será confiado?

...      Continuar fragmentos    (Continuar con fragmentos de La nada cotidiana)

Comparta, si lo considera de interés, gracias:

          Contáct@ con

 fragmentosdelibros.com 

     FormContacto

         

             El Buda lógico

ElBudaLogico Servi

         

                      Usted

UstedModulo

         

© 2018 fragmentosdelibros.com. Todos los derechos reservados. Director Luis Caamaño Jiménez

Please publish modules in offcanvas position.