RotuloLosfragmentos

Lo último en Fragmentosdelibros.com

NUEVAS INCORPORACIONES

Las tres misas rezadas. Cuento
de Alphonse Daudet
Las tres misas rezadas de Alphonse Daudet. Cuento

El elixir del reverando padre Gaucher, Cuento
de Alphonse Daudet
El elixir del reverando padre Gaucher de Alphonse Daudet. Cuento

Cartas desde mi molino, Fragmentos
de Alphonse Daudet
Cartas desde mi molino de Alphonse Daudet.  Fragmentos

Ante todo no hagas daño. Comienzo
de Henry Marsh
Ante todo no hagas daño. Henry Marsh. Comienzo

NUEVAS PORTADAS
Crematorio. Fragmentos
de Rafael Chirbes
Crematorio de Rafael Chirbes. Fragmentos.

Bartleby, el escribiente. Fragmentos
de Hermann Melville
Bartleby, el escribiente. Hermann Melville. Fragmentos

Jakob von Gunten. Comienzo
de Robert Walser
Jakob von Gunten. Robert Walser. Comienzo.

El pato salvaje. Final
de Henrik Ibsen
El pato salvaje.  Henrik Ibsen. Final.

NosotrosLosMalditos
               Artículo Destacado:
    Sobre Nosotros Los malditos 

DedoIndice

 

Fragmentos de libros. DOMAR A LA DIVINA GARZA de Sergio Pitol   FRAGMENTOS I :

Nuestra portada:
SkyBarGuardamar800
¿Es posible dominar un espíritu con solo poseer su imagen? Superstición o no, en muchas culturas lo creen así y se niegan a ser reproducidos por no importa qué técnica. La inexistencia de una imagen de Alá así lo prueba; el vudú y otras magias aún van más allá y su creencia y su práctica se fundamenta en utilizar la imagen para dañar o enamorar o enloquecer al reproducido. En este muro de azotea han pintado una imagen que quiero interpretar como la de una Marietta Karapetiz -la divina garza- modernizada y tan domada que han conseguido que olvide a Gogol y se ponga a prender ropa.
SKAYBAR en Guardamar del Segura (Alicante, España)   © LCJ

Fragmentos de libros         

                                           

Del capítulo I

Donde un viejo novelista, a quien la edad perturba seriamente, muestra su laboratorio y reflexiona sobre los materiales con los que se propone construir una nueva novela.

 

     … Un día, en medio de la sarta habitual de lugares comunes, hizo una cita de Las ciudades invisibles de Calvino. Se desprendió de LasCiudadesInvisiblesahí una historia casi inconcebible. Glaubner había aprendido el italiano, que no era idioma obligatorio en sus estudios, solo para poder leer a Italo Calvino en su lengua. Por anómalo que pueda parecer, conocía a la perfección toda su obra. Una profesora de español le había prestado, hacía años, una edición argentina de El sendero de los nidos de araña. Comenzó a leerla con tedio, solo para enriquecer su vocabulario. De pronto, algo en esa lectura tocó un sitio inesperado de su ser y provocó el incendio. Descubrió que una novela podía ser una cosa diferente de una enumeración tediosa de fruslerías, sociales o psicologizantes, capaz de transmitirle algo que nada tenía que ver con aquello conceptuado como literatura, producirle emociones solo conocidas en sus tratados de comercio exterior y de estadística, hasta quizás más intensas…

    ...

Continuar fragmentos          (Continuar con los fragmentos de "Domar a la divina garza")

Comparta, si lo considera de interés, gracias:     

          Contáct@ con

 fragmentosdelibros.com 

     FormContacto

         

             El Buda lógico

ElBudaLogico Servi

         

                      Usted

UstedModulo

         

© 2018 fragmentosdelibros.com. Todos los derechos reservados. Director Luis Caamaño Jiménez

Please publish modules in offcanvas position.