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Fragmentos de libros. Otra vuelta de tuerca de Henry James. Final (1):

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SofReflejadaVert
Confusión de planos, de tiempos, de realidades.   © LCJ

... Como consecuencia de algo que sólo puedo describir como una feroz interrupción de la sensibilidad -un golpe que en un primer momento, al ponerme en pie de un salto, me redujo al ciego impulso de agarrarlo, atrayéndolo contra mí y manteniéndolo instintivamente de espaldas a la ventana, mientras buscaba apoyo en el mueble más cercano-, no pude advertir durante unos instantes el efecto que lo dicho tuvo sobre Miles. Teníamos ante nosotros la misma aparición a la que yo había tenido ya que enfrentarme en aquel sitio: Peter Quint había surgido ante mi vista como un centinela en la puerta de una prisión. Lo siguiente que vi fue que se acercaba a la ventana por fuera y luego que, cerca del cristal y brillando al través, ofrecía una vez más a la sala su lívido rostro de condenado. Decir que en un segundo tomé una decisión es un resumen muy burdo de lo acaecido en mi interior; no obstante, no creo que ninguna mujer hasta tal punto sobrecogida hubiera recuperado antes su capacidad de respuesta. En medio del horror de aquella inmediata presencia, se me ocurrió que la respuesta debía consistir en, viendo y encarando lo que yo veía y encaraba, conseguir que el muchacho no se diera cuenta. La inspiración -no encuentro otra forma de decirlo- consistió en comprender que tenía voluntad y fuerzas para hacerlo. Era como luchar contra un demonio por un alma humana; y cuando lo hube sopesado bien vi que aquella alma humana -en mis brazos y entre el temblor de mis manos- tenía un perfecto rocío de sudor sobre su adorable frente infantil. El rostro que tan cerca estaba del mío era tan blanco como el rostro pegado al cristal, y de él surgió en seguida un sonido, no bajo ni débil, sino como si procediera de mucho más lejos, que yo sorbí como una fragante ráfaga...

Continúa    Continuar final de "Otra vuelta de Tuerca"               IconoFraLib ... algo decimos de este libro

 

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