UN BUEN LIBRO PARA LEER: MAKBARA (1980)

Makbara      

 

    Juan Goytisolo.  España

    Editorial:   Seix Barral - Biblioteca Breve.     
  

                             

    

   

Comienzos de libros:

 

A quienes la inspiraron 

             y no la leerán 

 

 

                                                                       En las aguas heladas del cálculo egoísta.

                                                                          KARL MARX, Manifiesto comunista

                                              

                                                                      all this world well knowes

                                                                                   yet none knowes well,

                                                                      to shun the heaven that leads men

                                                                                  to this hell.

                                                                       

                                                                            WILLIAM SHAKESPEARE, Soneto 129

             

                                                                      Makbara Proverbio árabe

                                                                              PROVERBIO MARROQUÍ

 

DEL MÁS ACÁ VENIDO

al principio fue el grito : alarma, angustia, espanto, dolor químicamente puro? : prolongado, sostenido, punzante, hasta los límites de lo tolerable : fantasmas, espectro, monstruo del más acá venido? : intrusión perturbadora en todo caso : interrupción del mundo urbano, del concierto armonioso de los sonidos y voces de comparsas y actores pulcramente vestidos : onírica aparición : insolente, brutal desafío : compostura insólita, transgresora : radical negación del orden existente : índice acusador apuntado a la alegre y confiada ciudad eurocrataconsumista : sin necesidad de alzar la vista, forzar la voz, adelantar la mendicante mano con negro ademán de orgullo luciferino : absorto en el envés de su propio espectáculo : indiferente al mensaje de horror que siembra a su paso : virus contaminador del cuerpo ciudadano a lo largo de su alucinado periplo : pies sombríos, descalzos, insensibles a la dureza de la estación : pantalones harapientos, de urdimbre gastada e improvisados tragaluces a la altura de las rodillas : abrigo de espantapájaros con solapas alzadas sobre un doble ausencia : avanzar ensimismado por la acera hormigueante del bulevar : pasar el estanco, la camisería, el cruce de la rue du Sentier, la terraza del café-restorán, el salón de máquinas tragaperras : la cola habitual a la entrada del Rex, la boca de metro de Bonne Nouvelle, el quiosco de periódicos, el puesto callejero del vendedor de confites y helados : frente al siempre engalanado edificio del muy oficial portavoz de la clase obrera : abrirse paso entre el gentío sin prisas ni codazos : en virtud del simple, estricto poder de su corrosiva presencia : has visto mamá? Dios mío, no mires! : no es posible : nena, no ves que molestas a este señor? : quieres dejar de papar moscas como un idiota? : qué tiene en la cara? : chist, canda el pico! : es increíble que circulen sueltos! : camina como si estuviese borracho! : parece chiflado! : no hables tan fuerte, a lo mejor te entiende! : cuidado, no te roces con él! : habría que enviarlos a todos a su país! : eso, hacernos pagar el viaje a los contribuyentes! : los nazis tenían razón! : yo estoy seguro de que es la sífilis! : enfrentado de pronto al oso navideño que sirve de reclamo a la triunfal película de Walt Disney : objeto de la atención cariñosa de la chiquillería convocada a bombo y platillo al lugar : a lo largo de la cola zigzagueante de padres y madres de familia, con la prole risueña en los brazos : réplica agrandada de aquellos campechanos oseznos de felpa que adornan las camas infantiles en las tibias mansiones de la burguesía : mamífero carnicero plantígrado de cuerpo pesado y macizo, pelaje espeso, patas gruesas y fuertes, uñas recias, ganchudas : solitario morador de países fríos, inteligente, astuto, cuerdo, de proverbial arrojo y valor en momentos y situaciones de pelibro : amuñecado por obra de su artífice, con toques melifluos de hollywoodiano candor : ausencia total de cuelgacuelga en la entrepierna hircina : privado de los más nobles atribuytos de su robusta disposición : encarados los dos, con leve asombro mutuo : tiempo de intercambiar una mirada neutral, comedida : cuerpo domesticado también, sumiso a ellos : vergüenza, humillación, asco, a eso le llaman vida! : pagar, para eso venimos al mundo? abandonándolo al fin a la torpeza de sus movimientos : al ejercicio venal de su irrisoria alegría : sortear los parachoques inmóviles de la rue Poissonniere hacia la hacer opuesta : la opulenta terraza del Madeleine Bastille : escoltado por la mirada inmisericorde de candidatos al beatífico tecnicolor de Walt Disney : los tenebroso pies en el helado asfalto : caminar, siempre caminar, ajeno al mudo rechazo de los transeúntes : a la bendita prudencia con que se apartan para evitar el contacto : al aséptico, circunspecto temor de sus semblantes yermos : avanza, no te pares, no hagas caso, actúa como un ciego, no cruces jamás su vista, el leproso que anda, el monstruo, el apestado, eres tú, eres tú, eres tú : atravesar la bocacalle de Notre Dame de Recouvrance, las grandiosas rebajas de un musicalizado almacén de tejidos : la rue de Ville Neuve, con la flecha indicadora del cine y el anuncio del tentador programa: DOUBLES PÉNÉTRATIONS, JEUNES FILLES EN CHALEUR : LE RYTHME MAXI-PORNO DES SCÉNES VOUS FERA JOUR! : todavía otra terraza de café : media docena de mesas protegidas del frío por el grueso cristal de la luna : acuario iluminado, de oronda clientela nenúfar : palco que se interna en el escenario y auspicia una visión privilegiada de la enigmática aparición : el paso del meteco de sobrecogedora figura : pies sombríos, descalzos, insensibles a la dureza de la estación : pantalones harapientos, de urdimbre gastada e improvisados tragaluces a la altura de las rodillas : abrigo de espantapájaros con solapas alzadas sobre una doble ausencia : yo mismo : imagen venida del más acá : aparentemente incapaz de objetivar su situación fuera del flus, daiman el flus que continuamente repito : inmune contra las reflexiones malignas del gentío desparramado en la acera : un fou probablement, qu’est-ce qui Pert se passer dans sa tête? : rompiendo a reír para sus adentros : como si no lo supieran! : como si no supieran lo que pasa en mi cabeza! : vergüenza, humillaciones, asco, eso que llaman vida! : o es que también son ciegos? : rebasar el ángulo de la rue Thorel, dos mujeres de la policía municipal con uniformes color berenjena : absortas en la tarea de rellenar los formularios de las multas a los automóviles en estacionamiento prohibido : sobrecogidas también de inquietud cuando al fin te contemplan : tu ne crois pas qu’il faudrait prévenir le Commissaire? : laisse tomber, on a presque fini, je veux rentren à le heure : siguiendole no obstante con los ojos mientras se aleja, pasa delante de la relojería y tienda de óptica, evito un romboedro rojamarillonegro de Kodak, bordeo la avanzadilla estratégica de una sastrería cuyos modelos infesta la acera : proseguir más allá del estando, el quiosco de flores, la agencia de empleo : andar, andar todavía como un autómata : escudarse en el propio horror igual que una coraza : si mi mirada echase fuego, si mis ojos pudieran lanzar llamas : nada tras de mí, todo muerto a mi paso : incendio, puro incendio : los escaparates, las tiendas, los automóviles, las casas, sus habitantes : chatarra, huesos, ruina, cementerio, solo tierra quemada! : un caballero calvo con un abrigo de pieles, familias de cinco en fondo que, al topar contigo, rompen bruscamente la alineación, desenlazan las manos enguantadas : tu as vu sa tête, papa? : oui, mon petit, c’est rien, ne le regarde pas comme ça, c’est mal élevé : nueva terraza climatizada, la silueta bidimensional de un cocinero con toca blanca sosteniendo la lista de platos de un menú de promoción turística : inocente estupor de rostros infantiles, muecas furtivas, gestos de soslayo : el paria, el apestado, el negro se mueve libremente, nos mira sin mirarnos, parece fraguar algo en secreto, se enorgullece de nuestro espanto : de dónde sale? : qien lo ha soltado? : cómo pueden dejarle así, con sus llagas y andrajos, en lugar de ponerle en cuarentena bajo severísimo control médico? : reto, provocación, tentativa de movilizar contra él los reflejos defensivos de una comunidad permisiva y liberal, pero resuelta a defenderse con uñas y dientes de cuanto atente al orden social y bienestar de la familia? : garbanzo negro, oveja tiñosa, parásito desentonador : desacorde instrumento en la ejecución de una partitura : metáfora perdida entre los signos algebraicos de una ecuación : computadora que, en vez de suministrar la respuesta exigida por una comisión de expertos financieros, transmuta sus datos en violento poema antimilitarista! : pasada la farmacia, la boca del metro, el estudio fotográfico, la camisería : por la acera elevada cuyo pretil domina progresivamente, en la convergencia de la rue de la Lune y la rue Cléry, el tránsito fluido del bulevar : bajar por ella, pegado a la barandilla, sin una ojeada a la antigua, venerable mole de la Porte Saint Denis : obligar a apartarse a quienes vienen en sentido contrario,  te observan pasmados cuando se cruzan contigo y vuelven la cabeza con la aversión y alarma pintadas en sus semblantes : proseguir la marcha sin verlos, aunque sabiendo que te miran : una sensación de escozor que recorre mi espalda y parece agolparse en la nuca : per seguir, seguir, atravesar la calzada entre los automóviles inmovilizados por el semáforo, ganar la esquina donde día y noche montan guardia media docena de prostitutas, avanzar, avanzar todavía, quioscos de periódicos, self-service, papelería, discos y material escolar, africanos con totems y objetos folklóricos, muestrarios callejeros de un Prisunic, veredas atestadas de gente : revulsión, inquietur, náusea afloran súbitamente a sus caras, crean el vacío en torno a él, le envuelven en un nimbo espectacular de peligro : animal de especie inclasificable y desconocida, producto triste de infausta conjunción astral : alejémonos de él, no nos roce su aliento, cubramos prudentemente narices y bocas con suaves pañuelos esterilizados : telefoneemos al servicio municipal de basuras : su cercanía es una amenaza para la salud pública : todos podemos sucumbir al contagio : camino del bulevar Sebastopol, sortear la entrada de la estación Strasbourg-Saint Denis, el quiosco de revistas yugoslavas y turcas, la mesilla del individuo que plastifica en unos segundos toda clase de documentos : hasta dar con la sonriente celadora del sombrero de fieltro, abismada en el habitual ejercicio de su minúsculo apostolado : reparto de octavillas con el dibujo de un sol cuyos rayos quiebran la cadena aborrecible del pecado y un mensaje del fundador de la misión SALUT ET GUÉRISON : tendiéndote una, con imperturbable expresión benigna, sin reparar en que soy yo quien está delante : oui, mon pauvre ami. Dieu pense à vous. Il vous veut du bien. Il se soucie de votre salut, laissez-Le donc rentrer dans votre coeur! : votre maladie peut être le péché de votre àme, mais de même qu’Il a guéri le lépreux de même Il vous pardonera chaque péché, si vous Lui faites appel : croyez-moi,m rien n’est impossible avec le Signeur! : círculo de curiosos, aolpamiento inmediato alrededor de los protagonistas, expectación popular centrada en el bolsillo del fantasmagórico gabán donde cobija, con reticencia, la mano : aceptará ? : cogerá la hojilla rectangular de papel que confiadamente le alarga la piadosa activista ? : el suspenso se prolonga unos segundos : expresión inefable de la devota, silencio de los mirones al acecho del aparecido y su imprevisible reacción : al fin la dudosa extremidad emerge con la cautela de un resucitado abandonando las tinieblas de la tumba, esboza, tocada de súbita gracia, el ademán de tomar la hoja, pero cambia de opinión, la alza con rabia avasalladora, la plantes en medio de su mejilla, le doy una sonora bofetada : ma bghit ual-lú men-nek, smaati? : y agregar todavía, al darle la espalda y abrirse paso entre el paralizado gentío : naal d-din um-mék! : susurros, exclamaciones de sorpresa, medrosas, tardía reacciones de ultrajada dignidad : ça alors! : j’ai jamais vu une chose pareille! : ils se croient tout permis! : frapper publiquement une famme! : oh, vous savez, chez eux, je le connais bien, j’ai vécu quinze ans là-bas! : avez-vous besoin de quelque chose, Madame? : c’est rien, Monsieur, c’est rien, un pauvre malhureux, il n’est pas sain d’esprit, on peut pas lui tenir rigueur de son geste! : a salvo : fuera de alcance de sus voces, al otro lado de la calzada del bulevar : terraza-acuario del café de France, nuevo quiosco de diarios, sastrería de confección, saldos de peletería, emblema rojo de una café-estanco : seguir cuesta arriba por Strasbourg, sin prestar atención a los que me miran : muecas, expresiones de disgusto y repulsión : mi fecunda cosecha : despejar su trayecto con visible apresuramiento : incapaces de encarar el desafío que su existencia plantea : pies sombríos, descalzos, insensibles a la dureza de la estación : pantalones harapientos, de urdimbre gastada e improvisados tragaluces a la altura de las rodillas : abrigo con solapas alzadas sobre una doble ausencia : las orejas. Dios mío, dónde están las orejas? : nuevo salón de cine, triple programa anunciado con luminosos parpadeos : Á PLEINS SEXES, DECHAÎNEMENTS CHARNELS, LES JEUNES BAISEUSES : INTERDIT AUX MOINS DE 18 ANS : como el fuego, sí, como el fuego, rostros, trajes, sonrisas, rociarlo todo con gasolina, encendedor, cerillas, lo que sea, lanzallamas mis ojos, destrucción, regueros de fósforo, gritos, antorchas humanas : en el ángulo peripatético de la rue de Metz : atravesar la calzada a tientas : ganar laboriosamente la otra orilla sin perro, guía, bastón : impermeable y extraño a la reacción que invariablemente suscita : los : mira su cara! : no, no puedo, es más fuerte que yo, me pone enferma! : quizá se ha fugado del asilo : deberían detenerle, avisar a la policía, conducirle al dispensario más próximo! : un hombre joven aprieta la cabeza de su hijo contra su pecho, como si intentara protegerlo de tu mal de ojo : otro apura bruscamente el paso y hace ademán de santiguarse : horror, soledad, vacío, aguda sensación de muerte viscosamente adherida a la espalda : qué dice? : parece como si murmurara : no hay nadie que se haga cargo de él? : al lazareto, al hospital, a la cárcel en vez de envenenarnos la calle! : sombrerería, bolsos y artículos de piel, passage de l’Industrie, el lívido, sulfuroso, espeluznante panel de un filme de espanto : L’HORRIBLE CAS DU DOCTEUR X : vampiros inclinados sobre pechos desnudos, caninos incisivos, profusos regueros de sangre : mensualidad de doncella núbil destinada a avivar el apetito de una protervo investigador fáustico? : o rejuvenecer las tiroides de una castellana provecta, arriscada en la niebla y altura de un château-fort de los Cárpatos? : el rostro ansioso con que la dama, esquematizada como la reina de Blanca Nieves, contempla la succión pectoral del doctor a la virgen artificiosamente dormida, apunta, a todas luces, a la segunda y mas excitante hipótesis : el vampirismo como fruto de noble sentimiento marital : al servicio de causa errada, pero digna no obstante de simpatía : enfocar con mirada ciega, como objetivo previamente obturado, los segundones y comparsas representados en la fachada del cine, encima y a los lados de la taquilla : las probetas, murciélagos, salas de vivisección, depósitos de cadáveres del transilvano castillo : sin advertir, aparentemente, la nueva y ya multitudinaria aglomeración : el súbito, arracimado anillo de peatones que le observan, me observan, como a un suplementario reclamo de la película : criatura forjada por la mente crepuscular y enfermiza del sabio y ciutado investigador : a la espera silenciosa de mis gestos : hipnotizados por tu forzada, dolorosa inmovilidad : lo deben de haber puesto ahí para que mordamos el anzuelo : lo del rostro es maquillaje y pintura : hoy día con tal de vender la mercancía, se recurre a cualquier exhibición de mal gusto : una imagen de horror demasiado realista : el vestuario absolutamente perfecto! : no verles, no acatar su presencia, deliberadamente otorgarles helada transparencia, invisibilidad : atento tan solo a la fantástica proliferación del guiñolesco panel de la sala : extravagantes criaturas con torpe articulación de cangrejos : mujeres deformes, hidrópicas u ominosamente preñadas : correcorre de monstruos lucífugos huyendo de subterránea explosión : descartar el terror real : acogerse, como quien se acoge a sagrado, bajo el reino misericorde de la mentira : confundirse con los personajillos que en el lienzo anunciador hacen muecas, te tiran de los faldones del abrigo, brincan alrededor de sus pies descalzos, me integran en su escenografía reptante con entusiasmo feroz : avanzar por la entrada cubierta de pósters y fotografías, pasar sonámbulo ante la vieja sobresaltada de la taquilla, bajar la breve escalera hacia la exigua sala de proyección : desviar a tu propio rostro el haz luminoso de la acomodadora que pretende guiarte a una butaca vacía y escuchar su grito ahogado, la sofocada exclamación de pánico mientras retrocede, deja caer la linterna de bolsillo, da media vuelta, empuja la puerta de salida, sube precipitadamente los peldaños : de vuelta al útero : sumido en la fetal, sedativa tiniebla : provisionalmente arrancado a su mundo gracias al oportuno, generoso indulto de la oscuridad : contemplar el adusto salón neogótico del castillo listo para la cena : el doctor y su esposa presidiendo el ágape en honor de la joven y bella invitada rubia : la mesa rectangular pletórica de manjares, los candelabros de luz precaria y trémula, el mayordomo atento e inexpresivo : su previsible ademán de servir el brebaje fatídico en la copa de cristal de la víctima : torva mirada de connivencia de los anfitriones cuando la incauta doncella la lleva a los labios y cae fulminada dormida : acarreo inmediato del cuerpo inerme al laboratorio contiguo : expresión codiciosa de la castellana mientras el sabio despoja a la infeliz de sus prendas hasta dejarla desnuda

oh, comme elle es jeune!

patiente un peu, chéri, je vais lui tirer tout su sang!

cerrar los ojos, descansar, dormir, soy yo, no miran, me ampara el horror de la película, abolido el infierno, el mundo de ellos, no prestan atención a su existencia, han pagado la entrada, quieren disfrutar del espectáculo, una manera de matar el tiempo, dejarte en paz en la primera fila, olvidar la ciudad, las calles, el gentío, la cruda agresión del tráfico, recorrer otros lugares, otros ámbitos, levitar sobre un tapiz, continentes y océanos, otro país, enrancia, hospitalidad, nomadismo, la vasta latitud del espacio, otras voces, su lengua, mi dialecto, como antaño, en medio de ellos, vivo, soy, me muevo, libre al fin, camino del mercado.

 

  
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