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Fragmentos de libros.  Momo de Michael Ende  Final (I):

Nuestra portada:
MomoSombra
Momo (su sombra) portando una flor horaria.     © Luis Caamaño Jiménez 
 

Editorial: Alfaguara www.penguinrandomhousegrupoeditorial.com/sellos 

 

20. La persecución de los perseguidores

Lo primero que hizo Momo fue abrir la pequeña puerta interior, en la que estaba el nombre del maestro Hora Después recorrió deprisa el pasillo con las estatuas de piedra y abrió también la gran puerta exterior de metal verde. Tuvo que emplear todas sus fuerzas, porque era muy pesada.

Cuando hubo acabado volvió a la sala de los incontables relojes y esperó, con Casiopea en los brazos, lo que ocurriría.

Y entonces ocurrió.

Hubo de repente una sacudida que no hizo temblar el espacio, sino el tiempo; digamos un temblor de tiempo. No hay palabras para explicar cómo se sentía. Este suceso se vio acompañado de un sonido como no lo había oído nunca ningún hombre. Era como un suspiro que surgía de la profundidad de los siglos.

Y todo había pasado.

En el mismo instante se detuvo el múltiple repicar de los incontables relojes. Los péndulos oscilantes se detuvieron donde estaban en aquel momento. No se movía nada. Y se extendió un silencio tan absoluto como no lo había habido nunca antes en el mundo. Se había detenido el tiempo.

Y Momo se dio cuenta de que llevaba en la mano una flor horaria maravillosa, muy grande. No había notado cuándo había llegado a su mano esa flor. Simplemente estaba ahí como si siempre hubiera estado...

...

  Continuar final   de "Momol".  Michael Ende.

 

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