SerCultosParaSerLibres
Los Comienzos. Calle Bailén, Madrid. Taberna El anciano Rey de los Vinos (100 años en 2009) y la desaparecida librería "Ser cultos para ser libres-"
Lo último en Fragmentosdelibros.com

NUEVAS INCORPORACIONES

Enlaces directos en las imágenes

Fragmentos de Mountolive.
Lawrence Durrell
Fragmentos de Mountolive. Lawrence Durrell

Cuatro Relatos de Relatos de lo inesperado.
Roald Dalh
Cuatro Relatos de Relatos de lo inesperado. Roald Dalh

Final de La llamada de lo salvaje.
Jack London
Acceso directo al Final de La llamada de lo salvaje. Jack London

Fragmentos de El ladrón y los perros.
Naguib Mahfuz
El ladrón y los perros de Naguib Mahfuz. Fragmentos.

 

 

NUEVAS PORTADAS
Fragmentos de El Jardín de la pólvora
Andrés Trapiello
Fragmentos de El Jardín de la pólvora de Andrés Trapiello

Fragmentos de La nada cotidiana
Zoé Valdés
Fragmentos de La nada cotidiana de Zoé Valdés

Fragmentos de Confesiones de un ganster económico
John Perkins
Fragmentos de Confesiones de un ganster económico de John Perkins

Comienzo de Crónica de una muerte anunciada
G.García Márquez
Comienzo de Crónica de una muerte anunciada de G.García Márquez

DedoIndice

 

Fragmentos de libros LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SIGISMUNDA de Miguel de Cervantes PRÓLOGO II:

   
   Acceso/Volver al Prólogo I de este libro: PteToledo 3Arc 177
 

                     IconoFraLib ... algo decimos de este prólogo      

Continúa    (Se muestra alguna información de las imágenes al sobreponer el ratón sobre ellas) 

       ...

       - ¿Vuesas mercedes van a alcanzar algún oficio o prebenda a la corte, pues allá está su Ilustrísima de Toledo y su Majestad, ni más ni menos, según la priesa con que caminan, que en verdad que a mi burra se le ha cantado el víctor de caminante más de una vez?

            Carat AzulA lo cual respondió uno de mis compañeros:

        - El rocín del señor Miguel de Cervantes tiene la culpa desto, porque es algo que pasilargo.

      Apenas hubo oído el estudiante el nombre de Cervantes, cuando, apeándose de su cabalgadura, cayéndosele aquí el cojín y allí el portamanteo, que con toda esa autoridad caminaba, arremetió a mí, y acudiendo a asirme de la mano izquierda dijo:

            - ¡Sí, sí: este es el manco sano, el famoso todo, el escritor alegre, y finalmente el regocijo de las musas!.

        cuello a la valona con randasYo, que en tan poco espacio vi el grande encomio de mis alabanzas, parecióme ser descortesía no corresponder a ellas. Y así abrazándolo por el cuello, donde le eché a perder de todo punto la valona, le dije:

            - Este es un error donde han caído muchos aficionados ignorantes. Yo, señor, soy Cervantes, pero no el regocijo de las musas, ni ninguna de las demás baratijas que ha dicho. Vuesa merced vuelva a cobrar su burra, y suba, y caminemos en buena conversación lo poco que nos falta de camino.

           Hízolo así el comedido estudiante, tuvimos algún tanto más las riendas, y con paso asentado seguimos nuestro camino, en el cual se trató de mi enfermedad y el buen estudiante me desahució al momento diciendo:

           DeTrabajos- Esta enfermedad es hidropesía, que no la sanara toda el agua del mar océano que dulcemente se bebiese. Vuesa merced señor Cervantes, ponga tasa al beber, no olvidándose de comer, que con esto sanara sin otra medicación alguna.

            - Eso me han dicho muchos, respondí yo, pero así puede dejar de beber a todo mi beneplácito, como si para solo eso hubiera nacido. Mi vida se va acabando, y al paso de las efemérides de mis pulsos, que, a más tardar, acabarán sus carreras este domingo, acabaré yo la de mi vida. En fuerte punto ha llegado vuesa merced a conocerme, pues no me queda espacio para mostrarme agradecido a la voluntad que vuesa merced me ha mostrado.

          PteToledo  En esto llegamos la puente de Toledo, y yo entré por ella y él se apartó a entrar por la de Segovia.

            Lo que se dirá de mi suceso, tendrá la fama cuidado, mis amigos gana de dehesilla, y yo mayor gana de escuchilla.

            Tornéle a abrazar, volvióseme a ofrecer, picó su burra y dejome tan mal dispuesto como él iba caballero en su burra, a quien había dado gran ocasión a mi pluma para escribir donaires; pero no son todos los tiempos unos. Tiempo vendrá, quizá, donde, anudando este roto hilo, diga lo que aquí me falta, y lo que se convenía.

    ¡Adiós gracias; adiós donaires; adiós, regocijados amigos; que yo me voy muriendo, y deseando veros presto contentos en la otra vida!

ElTiempoEsBreve

Compárta, si lo considera de interés, gracias:    

          Contáct@ con

 fragmentosdelibros.com 

     FormContacto

         

             El Buda lógico

ElBudaLogico Servi

         

                      Usted

UstedModulo

         

© 2020 fragmentosdelibros.com. Todos los derechos reservados. Director Luis Caamaño Jiménez

Please publish modules in offcanvas position.